Con el tiempo llegaron nuevas ideas, nuevas colecciones, talleres, colaboraciones y una forma cada vez más clara de entender lo que queríamos construir. Descubrimos que aquello que nos movía no era únicamente hacer cerámica, sino diseñar piezas capaces de aportar personalidad a un hogar y hacer un poquito más especiales los momentos cotidianos.
Hoy seguimos teniendo las manos muy cerca de cada pieza, pero Pipa and Happy es ya un proyecto mucho más grande que aquel con el que empezamos: una marca que sigue explorando, creando y dando forma, poco a poco, a su propio universo.
Y esto solo acaba de empezar.